martes, 13 de mayo de 2014

LA ESPERANZA, QUE ES?

Papa Francisco: Para ti, ¿qué cosa es la Esperanza?



papa-francisco3- La esperanza no es optimismo, sino “una ardiente expectativa” hacia la revelación del Hijo de Dios. Lo dijo el Papa Francisco en la Misa del martes en la Casa de Santa Marta. El Santo Padre recalcó que los cristianos deben cuidarse de clericalismos y de actitudes cómodas, ya que la esperanza cristiana es dinámica y da la vida.
¿Qué cosa es la esperanza para un cristiano? El Obispo de Roma se inspiró en las palabras de San Pablo, en la Primera Lectura, para resaltar la dimensión única de la esperanza cristiana. No se trata de optimismo, advirtió el Pontífice, sino de “una ardiente expectativa” dirigida hacia la revelación del Hijo de Dios. La creación continuó diciendo el Papa, fue “sujetada a la caducidad” y el cristiano vive la tensión entre la esperanza y la esclavitud. “La esperanza -agregó Francisco haciéndose eco de las palabras de San Pablo- no decepciona, es segura”. Sin embargo, reconoció “no es fácil entender la esperanza”. A veces, puntualizó el Santo Padre, “pensamos que ser personas de esperanza signifique ser personas optimistas”. Pero no es así :
“La esperanza no es el optimismo, no es aquella capacidad de ver las cosas con buen ánimo y seguir adelante. No, eso es optimismo, no es esperanza. Ni la esperanza es una actitud positiva frente a las cosas. Esa gente brillante, positiva… Esto es bueno, ¡eh! pero hay esperanza. No es fácil entender bien lo que es la esperanza. Se dice que es la más humilde de las tres virtudes, porque está oculta en la vida. La fe se ve, se siente, se sabe lo que es. La caridad se hace, se sabe lo que es. Pero, ¿qué es la esperanza? ¿Qué es esa actitud de la esperanza? Para acercarnos un poco, podemos decir primero que la esperanza es un riesgo, es una virtud arriesgada, es una virtud, como dice San Pablo ‘de una ardiente expectativa hacia la revelación del Hijo de Dios’. No es una ilusión”.
Tener esperanza, añadió el Pontífice, es justamente esto: “Estar en tensión hacia esta revelación, hacia esta alegría que llenará nuestra boca de sonrisas”. San Pablo, anotó luego el Papa- hace hincapié en que la esperanza no es el optimismo, “es mucho más”. Es “otra cosa diferente”. Y los primeros cristianos, recordó, “la representaban como un ancla: la esperanza era un ancla, anclada en la orilla” del más allá. Y nuestra vida es justamente caminar hacia esa ancla:
“Se me ocurre la pregunta, ¿dónde estamos anclamos nosotros, cada uno de nosotros? Estamos anclados allá en la orilla de aquel océano tan alejado o estamos anclados en una laguna artificial que hemos hecho nosotros, con nuestras normas, nuestros comportamientos, nuestros horarios, nuestros clericalismos, nuestras actitudes eclesiásticas… no eclesiales, ¿eh? ¿Estamos anclamos allí? Todos confortables y seguros, ¿eh? Aquella no es esperanza ¿Dónde está anclado mi corazón, allí en esta laguna artificial, con un comportamiento impecable de verdad …”
San Pablo, agregó el Papa, indica otro icono de la esperanza, aquel del parto. “Estamos a la espera – observó – esto es un parto. Y la esperanza se encuentra en esta dinámica”, de “dar vida”. Sin embargo, precisó Francisco, “la primicia del Espíritu no se puede ver”. No obstante sé que “el Espíritu obra”. Obra en nosotros “como si fuese un pequeño grano de mostaza, pero lleno de vida dentro, de fuerza, que va adelante” hasta convertirse en árbol. El Espíritu obra como la levadura. Así, resaltó el Santo Padre, “el espíritu trabaja: no se ve, pero existe. Es una gracia que hay que pedir”:
“Una cosa es vivir en la esperanza, porque en la esperanza estamos salvados y otra cosa es vivir como buenos cristianos, nada más. Vivir a la espera de la revelación, o vivir bien con los mandamientos; estar anclados en la orilla del más allá, o aparcados en la laguna artificial. Pienso en María, una muchacha joven, cuando, después de haber oído que era mamá ha cambiado su actitud y va, ayuda y canta ese cántico de alabanza. Cuando una mujer se queda embarazada es mujer, pero no es solo mujer: es madre. Y la esperanza tiene algo de esto. Nos cambia la actitud: somos nosotros, pero no somos nosotros; somos nosotros, buscando allí, anclados allí.”
El Papa Francisco concluyó su homilía del martes, dirigiéndose a un grupo de sacerdotes mexicanos presentes en la misa con motivo del vigésimo quinto aniversario de su ordenación. Pidan a la Virgen, Madre de la esperanza, les dijo, que sus años “sean años de esperanza, para vivir como sacerdotes de esperanza”, “dando esperanza”. 

VESTIMENTA DEL PAPA FRANCISCO



NUESTRO PAPA FRANCISCO...







ELEMENTOS DE LA VESTIMENTA DEL SUMO PONTÍFICE 








BÁCULO


El báculo pastoral o pastoral es un cayado que llevan los obispos y el PAPA como signo de su función pastoral y que se le entrega en su consagración.






VELO HUMERAL


«Humeral» viene del hueso del brazo llamado «humerus», entre el codo y el hombro. 

Es el velo que se pone sobre los hombros el que lleva, por ejemplo, el Santísimo en una 
procesión. Suele ser un velo de unos dos metros de longitud y más de medio metro de anchura, 
sujetado por delante con un copón, con el clásico gesto de no tocar con las manos algo que 
considera muy digno de reverencia como la Eucaristía. 

El Ritual del culto eucarístico lo prescribe para dar la bendición con el Santísimo: «cuando la 
exposición se ha hecho con la custodia, el sacerdote y el diácono póngase además la capa pluvial 
y el velo humeral de color blanco; pero si la bendición se da con el copón, basta con el velo 
humeral» 

También se usa cuando la Eucaristía se lleva en procesión, como el Jueves Santo para la reserva, 
o el Viernes Santo para volverla a traer al altar, o el día del Corpus, o en la dedicación de la 
iglesia. 






BENDICIÓN CON EL SANTÍSIMO 




CASULLA


Vestidura que se pone el sacerdote sobre el alba para celebrar misa, consistente en una pieza alargada con una abertura central para pasar la cabeza sin mangas y que cae por delante y por detrás en dos partes iguales y redondeadas.

El significado de los colores litúrgicos:
  • El color blanco expresa alegría y pureza.
  • El color rojo es el color de la sangre y del fuego.
  • El color morado es signo de penitencia y austeridad.
  • El color verde se usa en los oficios y Misas del «ciclo anual».
  • El color negro, expresión de duelo.
  • El rosa es símbolo de alegría, pero de una alegría efímera.
  • El azul (celeste), color del cielo, de uso en las misas de la Virgen, sobre todo el día de la Inmaculada Concepción.
  • En los días más solemnes (p.e.: Epifanía) pueden emplearse ornamentos más nobles, aunque no sean del color del día (por ejemplo ornamentos dorados o plateados).


FRANCISCO CON LA BLANCA



FRANCISCO CON LA ROJA



FRANCISCO CON LA MORADA



FRANCISCO CON LA VERDE




MITRA

La mitra es una prenda con que los Papas, cardenales, arzobispos, obispos, abades, cubren y adornan su cabeza en las funciones de su ministerio. Los que detentan tal privilegio se denominan Mitrado en referencia, justamente, a la persona que puede usar mitra.
Archivo:Mitra.gif
Origen La mitra ha sido objeto de investigaciones acerca de su origen y forma original. Este sombrerete era utilizado por los sacerdotes persas (con sotanas blancas).









EL ANILLO DEL PESCADOR

El anillo de pescador, que lleva grabado el nombre del pontífice, es uno de los grandes símbolos papales, utilizado en la antigüedad para sellar los documentos y donde se encuentra grabado la imagen de San Pedro con las llaves.
Bergoglio pidió que su anillo fuera «una pieza simple, austera, no ostentosa y fácil de llevar»
La razón por la que el Papa Francisco no lleva el anillo del pescador no ha trascendido hasta el momento, pero el que tampoco lleva es su anillo cardenalicio, que anunció que enviaría a la catedral de Buenos Aires después de haber sido elegido Papa.




Con el aro que se ajustaba a su dedo, fundieron el anillo definitivo, una sortija hecha con plata de ley de 925 milésimas que lleva una sencilla cruz en relieve en su sello, que es hexagonal y tiene unas estrías irregulares en su circunferencia “que quieren simbolizar la diversidad de seres humanos”.
El anillo también lleva en su interior una inscripción que dice: “Franciscus Episcospus Romae” y la fecha, en números romanos, de su nombramiento como papa.









SOLIDEO

El solideo (del lat. soli Deo, solo a Dios) es un casquete de seda que portan el papa, los obispos y algunos eclesiásticos para cubrirse la cabeza. Solo se lo quitan ante Dios, es decir, ante el Santísimo Sacramento, o durante la Misa desde el Prefacio hasta después de la Comunión. Los obispos y cardenales se lo quitan en presencia del papa como símbolo de respeto, como quien se quita el sombrero al saludar a otra persona.







DIFERENCIAS ENTRE LOS DOS PAPAS







CRUZ COLGANTE



Image
La Cruz del PAPA FRANCISCO se trata de ovejas que son el rebaño de Cristo, Él redentor carga una de ellas con sus brazos cruzados y en ésta oveja se funde el resto de ellas en perspectiva triangular o de montaña hacia la visión superior del Ave del Espíritu Santo con irradiaciones Dévicas entre el rebaño y  la Paloma simbólica,  
En el Centro de la Cruz está la Cabeza de Cristo, simboliza la Mente de Dios y también sus manos juntas, trabajando junto a su Corazón, el corazón de Dios, tomando en sus manos a la Humanidad, el Rebaño del Pastor, los hijos de los hombres que son los Hijos de Dios.





MUCETA

La muceta es una prenda corta, que llega hasta los codos y con botones en la parte delantera.
La usan los prelados encima del roquete. Para los obispos no cardenales es morada. Dependiendo de la diócesis, los canónigos utilizan muceta morada o negra. Para los cardenaleses roja. El Papa usa una muceta color granate de seda en los meses de verano, y una de terciopelo rojo ribeteada de armiño blanco en los meses de invierno. Esta última cayó en desuso tras Pablo VI, aunque Benedicto XVI la volvió a usar. Tras la elección de Jorge Mario Bergoglio, bajo nombre papal de Francisco, volvió a caer en desuso,1 saliendo solo con la sotana blanca,fajín y esclavina.







ESCUDO DE NUESTRO PONTÍFICE FRANCISCO
















PASAPORTE DEL PAPA FRANCISCO






Y LA BENDICIÓN...